Siete euros de más
Don Eugenio trabaja su pequeño huerto mientras cuida con ternura a su esposa enferma. Entre regateos, apariencias y unas monedas de más, dos adolescentes descubrirán que la verdadera generosidad también sabe proteger la dignidad.
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Don Eugenio trabaja su pequeño huerto mientras cuida con ternura a su esposa enferma. Entre regateos, apariencias y unas monedas de más, dos adolescentes descubrirán que la verdadera generosidad también sabe proteger la dignidad.
Leo tiene talento, ideas y una energía capaz de poner en marcha cualquier proyecto, pero siempre abandona cuando llegan los errores, la espera y el trabajo lento. La construcción de un puente sobre el río le obligará a descubrir que algunas obras solo se sostienen cuando aprendemos a regresar, corregir y continuar.
EL JARDÍN OLVIDADO Tomás llevaba tantos años reparando relojes que había aprendido a reconocer muchas averías únicamente por el sonido. Algunos mecanismos avanzaban con un tic-tac nervioso, otros parecían arrastrar cada segundo con esfuerzo y los más antiguos guardaban pequeños silencios entre un movimiento y Lee más
El violinista del tren nocturno A las once y diecisiete de la noche, el tren que cruzaba la ciudad de este a oeste solía llevar más cansancio que pasajeros. A esa hora ya no subían turistas con mapas ni estudiantes cargados de bolsas, sino camareros Lee más
El Puente de los Suspiros Entre dos montañas cubiertas de hayas y castaños había una pequeña aldea partida en dos por un río ancho y temperamental. Durante el invierno, sus aguas bajaban oscuras y violentas; en verano, en cambio, se volvían mansas y dejaban al Lee más
Daniel lleva años mirando la otra orilla del río y preguntándose qué encontrará allí. Cuando por fin decide cruzarlo, descubre que algunas respuestas no llegan antes de dar el paso y que avanzar también implica aprender a convivir con la incertidumbre.
Un conejo, un mapache y una tormenta inesperada protagonizan una historia sobre el rencor, el perdón y la capacidad de transformar una herida en algo más valioso. Un cuento sencillo y emotivo que recuerda que no siempre podemos elegir lo que otros hacen, pero sí qué hacemos nosotros con aquello que dejaron en nuestro camino.
Cuando aquella tarde llegó a la vieja estación le informaron que el tren en que ella viajaría se retrasaría aproximadamente una hora. La elegante señora, un poco fastidiada, compró una revista, un paquete de galletitas y una botella de agua para pasar el tiempo. Buscó Lee más
Tú cuentas ¿Quieres que te lo cuente? Una profesora de Nueva York decidió rendir homenaje a todos sus alumnos del último año del secundario diciéndoles qué habían cambiado en su vida. Usando un método desarrollado por Helice Bridges de Del Mar, California, hizo pasar al Lee más